Grupo de Investigación Agroecológica de Mérida

Socialismo, Agroecología y Enmienda

In Opinión on febrero 3, 2009 at 8:00 pm

Miguel Angel Núñez

El 9no. Foro Social Mundial (FSM) 2009 recientemente realizado en Belén Brasil, sentenció una vez más, al ineficiente sistema capitalista-mercantil-financiero-mundial, el cual se encuentra en su crisis terminal, sin opciones y posibilidades de recuperarse ni a corto ni largo plazo.

La Declaratoria de los Movimientos Sociales en el 9no FSM lo recoge “estamos ante una crisis global provocada por el capitalismo que no tiene salida dentro de este sistema. Todas las medidas adoptadas para salir de la crisis sólo buscan socializar las pérdidas para asegurar la supervivencia de un sistema basado en la privatización de sectores estratégicos de la economía, de los servicios públicos, de los recursos naturales y energéticos, la mercantilización de la vida y la explotación del trabajo y de la naturaleza, así como la transferencia de recursos de la periferia al centro y de los trabajadores y trabajadoras a la clase capitalista”.

Contrario a las razones de los movimientos sociales, el Ex presidente el BID Enrique Iglesias (2009) anuncio que se prevé una crisis capitalista “ muy profunda” y viene una “ etapa de capitalismo regulable”. Esta iluminaria del capitalismo desarrollista tecnocrático le argumentamos que No No nos comemos el cuento del “mercado irregular” o “ las equivocaciones en la fiscalización de las ganancias” y que de allí, en sus correctivos y jugosos apoyos monetarios pueda recuperarse el modelo capitalista global. Así también lo pregonan los clepto-tecnocratas del Fondo Monetario Internacional al prometer una “reforma del sistema financiero profunda”, “donde habrá más fiscalización”. Habrá un capitalismo más humano.

Ante estas nuevas recetas reguladoras que se anuncian vendrán, debemos tener muy en cuenta que históricamente el mercado muy poco ha sido regulado. El sólo hecho de dejar por fuera mas de dos tercios de la humanidad, constatamos, que no habido, hay, ni podrá existir regulación alguna. La mayoría de la población no puede participar en el mercado, se le niegan sus derechos. Consustanciado con esta realidad, se continua permeando la voracidad especulativa financiera tendiendo a ser mas controlada por las multinacionales varias. No solo esta avaricia generalizada atenta contra el equilibrio del sistema económico-financiero en si, también los recursos básicos de supervivencia los ponen en peligro como lo son las solicitudes colectivas de la humanidad de alimento, agua, salud, vivienda y seguridad. Demandas que hoy se sienten como tensiones sociales expresas y distintas, globales, presentes y duraderas de consecuencias impredecibles.

Crisis por los recursos que reclama la edificación de una nueva civilización y pensamiento que puja por el surgimiento de verdades para encontrar confianza y confianza para progresar en las auténticas luchas de transformación social y preservación de nuestros recursos. Razones que se mantienen para creer y forzar por un ordenamiento político-económico totalmente diferente a la esencia de esta crisis financiera-especulativa-expoliadora de recursos materiales.

Como ampliamente fue de nuevo justificado y auspiciado en el FSM de Belén, otro sistema de relaciones sociales y de producción esta floreciendo! emerge su discusión y debate siendo en alguna medida sistematizado por la Agenda Latinoamericana Mundial (2009). Espacio literario que sobriamente nos alienta y motiva avanzar aceleradamente “hacia un socialismo nuevo”. De este oportuno debate interpretamos que se vienen incubando profundas reflexiones teóricas, de interpretaciones dialógicas, lógicas, de un alto nivel ideológico, proporcionándonos algunas pistas, rutas por la puja que crece en construir un verdadero socialismo.

Otro sistema de relaciones sociales y de producción vienen en camino, llamémoslo: “ Socialismo Autogestionario”; “ Socialismo Indo-Americano”; “Socialismo Utópico”; “Utopía Post Capitalista”; “Socialismo Alternativo”; “Socialismo de Mercado”; “Socialismo del Siglo XXI”; “ Socialismo y Economía Solidaria”; “Socialismo Cuántico”; “Eco-Socialismo”; “ Socialismo de las Iglesias”; “Socialismo Nuevo”; “Socialismo Espiritual”; “Socialismo Tropical”. “Socialismo de Buenas Prácticas”; “ Cristianos por el Socialismo”; “Socialismo Chino”.

Como quieran llamarlo o señalarlo, en este nuevo proceso de construcción por esa utopía posible, la complejidad o el pensamiento complejo en esa multiplicidad de relaciones e interacciones va bien explicita y comienza en cada realidad específica, a ser tomada en cuenta por las distintas interpretaciones que podamos bien ahondar. Al parecer allí, se pueden o han de encontrar los rastros para la construcción de un verdadero socialismo que se funda en la esencia de sus principios, tales como: de solicitud activa; la corresponsabilidad social; la caridad solidaria; la democracia participativa; armonía social y en especial el equilibrio ambiental. Sin esta última no podremos lograr las anteriores. Es lo contrario de lo que hemos vivido. El proyecto económico debe estar de verdad, verdad! consustanciado y subordinado al proyecto social y al proyecto político ambiental. Se trata de la sustentación de la vida. Esta magna exigencia planetaria requiere de todos nosotros de un cambio drástico y verdadero de mentalidad.

La Agroecología y la Pertinencia Social:

Nuestra compleja eterna lucha por la vida, ha sido y seguirá siendo en contra de una de las expresiones más altas de explotación y enajenación que el sistema capitalista-especulativo-financiero-extractivo ha generado: las transnacionales de los agronegocios. Empresas de rancio corte capitalista que además de lucrase desmedidamente, promueven la privatización desde las semillas transgénicas, tecnología, financiamiento bancario, hasta las cadenas de mercadeo, comercialización y valores bursátiles. Esta dinámica impulsada por el modo de producción de la bio-revolución verde de hacer agricultura con venenos o agrotóxicos y que se ha instaurado por varias décadas, nos ha dejado una serie de secuelas sociales, culturales, económicas, laborales y ambientales irreversibles. Por ejemplo: el deterioro de los suelos, la desaparición de acuíferos, la erosión devastadora, la deforestación y pérdida de biodiversidad y millares de variedades autóctonas de semillas entre otras. C omo lo dijimos anteriormente, se exige un nuevo orden agroalimentario que parta de la inversión de valores y acciones que actualmente enfrentamos.

No sólo es, como bien lo señala Boff (2008) una nueva inversión de este orden de cosas, por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial. De nosotros: también se exige el poner en marcha con la voluntad política necesaria, los cambios profundos en los medios y modos de producción agropecuarios. Es allí donde la agroecología nos da esa oportunidad histórica de contribuir con los cambios paradigmáticos por los nuevos procesos productivos que se están creando y consolidando para contribuir sustancialmente con la supervivencia de nuestra vida y planeta. Afirmamos, ante cualquier propuesta de tendencia socialista que deba promover una alimentación sana tiene necesariamente que consustanciarse con la ciencia agroecológica la cual es la única alternativa que puede garantizar unas buenas prácticas agrícolas ambientalmente sustentable.

Son variados e innumerables los estudios, investigaciones y procesos productivos que nos demuestran como la agroecología cada día nos manifiesta sus prácticas; conquista nuevos espacios sin detenerse y nos evidencia rasgos o características de la complejidad que se manifiestan e irrumpen en los procesos productivos, para elevar la calidad de vida de nuestros productores y adelantar las transformaciones paradigmáticas hacia otra agricultura con pertinencia social, las cuales serán parte de las bases de las nuevas políticas por la soberanía agroalimentaria.

La agroecología la hemos definido como la ciencia que unifica todos los saberes (indigenistas, campesinos, científicos y otros) con las perspectivas socio-económicas, ecológicas y técnicas para el diseño, manejo y evolución del sistema productivo y de su base social y cultural existente. Núñez,(2007). La agroecología naturalmente esta implícita en las distintas condiciones geográficas-altitudinales que se encuentran en las regiones tropicales y nos marcan las socio-bioregiones particulares de cada una de ellas. Allí debe promoverse el hacer agroecología, por cuanto tiende a darle forma a los procesos productivos descentralizados y constituyen las bases de la economía campesina. El IPIAT (2008), ha demostrado que el accionar agroecológico proporciona una articulación fructífera en la construcción de las nuevas organizaciones sociales y de producción. Todas prestas a recuperar, preservar y equilibrar los agroecosistemas. Una mayor eficiencia productiva se obtiene en el andamiaje de los medios de producción agroecológicos. Por ello se valora este proceso de naturaleza neguentropica. Reduce la pérdida de los niveles de energía. Esta propuesta nos habla sobre el futuro y la urgente necesidad de ahorrar insumos agrícolas haciendo uso ambientalmente sustentable de los recursos naturales. Se construye una nueva estructura tecnológica de las fuerzas productivas la cual apunta al despliegue de una nueva ciencia agrícola. Donde el productor tiene un papel protagónico en la definición de sus objetivos impulsando la creatividad en los arreglos productivos que posee en sus conocimientos y que encontramos en nuestra biodiversidad tropical no valorada en su justa dimensión. Es acá donde se comienza a entender la pertinencia social de la agroecología, en la autoestima que se potencia entre los productores por re-valorar y elevar el conocimiento técnico-productivo de nuestros campesinos. En darle el justo merecimiento a esos saberes que histórica y culturalmente le han pertenecido y que lo identifican con su espacio, su corresponsabilidad social, ambiental y local-regional por un emprendimiento a un bien común, como lo es alimentarse sana y armónicamente con el ambiente.

Uno de los retos del socialismo nuevo es revolucionar las prácticas, las teorías y las dinámicas productivas para que se conviertan en reales factores de subversión, la agroecología se esmera y se acerca a ello, legitimándose en los espacios productivos consolidados e integrados en los diferentes niveles de acciones científicas, técnicas, culturales y gastronómicas, expresando su verdadera pertinencia social por los tantos alcances y logros que revolucionariamente esta llegando a obtener.

La Enmienda en la Agroecología:

Apoyar la enmienda constitucional venezolana que tiene por objeto añadir o cambiar uno o varios articulados en nuestra Constitución, se interpreta como otra acción originaria que surge en la dinámica de este proceso revolucionario, en su defensa y trascendencia por el avance de nuestra nueva sociedad venezolana. Además de las otras tantas razones, jurídicas, constitucionales, sociales, culturales, políticas y de lo sustanciales adelantos que hemos recogido en 10 años del proceso revolucionario, deseamos expresar nuestra posición en estar de acuerdo en apoyar la enmienda, lo cual estamos convencidos, vendría a fortalecer las opiniones ya formuladas.

Apoyamos la enmienda constitucional por cuanto es un avance en la evolución de la madurez ideológica y política del pueblo venezolano. Se da una exigencia implícita a futuro en valorar y abrir debates por la conveniencia de negársele o no a un mentor político su continuidad en el cargo. ¿Si lo ha hecho bien? ¿ Porque no darle la oportunidad de continuar, en seguir?. Desde el Presidente, Gobernadores, Alcaldes, Legisladores y Concejales deben medirse.

La consideración anterior en alguna medida es válida para la agroecología. En Venezuela por la presión que ha venido emergiendo desde algunos sectores sociales y productivos, ha hecho que el gobierno revolucionario sea vanguardia en el planeta en la promoción, formación, producción, investigación y financiamiento de la propuesta agroecológica como única vía para lograr la soberanía alimentaria e independencia de nuestras comunidades, IPIAT (2007). Esta es una promesa que tiene sus logros y exige continuidad. Por lo tanto darle el SI a la enmienda lleva implícito no solo la reelección del Presidente Chávez en el 2012 y progresar en el socialismo nuevo. Además es continuar peleando por el cumplimiento de las promesas no realizadas y particularmente en lo agroecológico. Por ejemplo el Plan Nacional de Agroecologia lleva más de año y medio en espera de su despliegue. Ello será posible si los cuadros medios y algunos gerentes agroalimentarios se disponen a superar las contradicciones, entuertos y patinajes ideológicos que son alimentados por el colapsado modelo agrícola extractivo y contaminante que siguen administrando. El Presidente Chávez en 11 alocuciones ha propuesto trabajar lo agroecológico, de cuidar la tierra y el agua. Entonces debe ser materia de nosotros en colaborar aclarando las contradicciones surgidas, en presionar por elevar los debates, las discusiones y las reflexiones en cuanto a como podemos progresar aceleradamente en las políticas de soberanía agroalimentarias desde el prisma de la agroecología.

Esta indicación no solo es válida para la política agroalimentaria y la agroecología , también se valora en otras áreas del conocimiento. Se exige realzar nuestros niveles de formación tecno-político; fortalecer nuestros valores ideológicos; sin miedo y otros perjuicios, debemos impulsar acciones que vayan encaminadas en decantar, discernir y digerir los nuevos-tantos argumentos que se requieren. Todo ello, para definitivamente superar el agotado y desgastado discurso que la mercadotecnia electoral nos tiene acostumbrado, nutriendo el clientelismo electoral y despilfarrando recursos de todo tipo, con consignas huecas, repetitivas y una contaminación audiovisual desmedida.

Un despliegue de ideas, temas, y acciones que debemos emprender en la construcción el socialismo nuevo y sus diferentes matices teóricos, como acá lo hemos anunciado serían algunos de los tantos temas por ser demandados para encontrar nuevas razones de avance en los distintos procesos de transformación ofrecidos y poder así trascender las estructuras institucionales y gubernamentales que parasitan frenando los cambios solicitados. Ese debate y acciones por ahora es promesa incumplida. Emerge y coge fuerza en el seno de nuestro pueblo revolucionario y que el próximo 15 de febrero con la victoria del SI por la enmienda estaremos más cerca de poder hacerlas realidad.

Referencias Bibliográficas.

  • Agenda Latinoamericana Mundial, Venezuela, Hacia un Socialismo Nuevo (2009). www. agenda.latinoamericana.org
  • Boff, L. (2008) La Columna Semanal de Leonardo Boff Los Engaños del Mercado. http://servicioskoinonia.org/boff/
  • Declaración de la Asamblea de los movimientos sociales, FSM 2009.
  • Minga Informativa de Movimientos Sociales http://movimientos.org/
  • Iglesias, E. (2009) Viene un Capitalismo Regulable en Congreso Análisis de América Latina. España.
  • IPIAT (2008) Comunas Socialistas Agroecológicas. http://www.aporrea.org/desalambrar/a65681.html
  • Nuñez, M.A. (2007), La Agroecología en la Soberanía Agroalimentaria Venezolana. Ed. IPIAT Mérida, Venezuela.

publicado en http://www.aporrea.org 03/02/09
http://www.aporrea.org/actualidad/a71648.html

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